Viene la época de comuniones y bodas y cuando recibimos encargos, sugerimos los buffets de dulces porque son una opción muy interesante. Son altamente decorativos, los postres se presentan en porciones pequeñas y a gusto de todos porque lo que se ofrece es muy variado. Nosotros nos decantamos por dulces vanguardistas como los pretzels salados bañados de chocolate blanco pero con un aspecto de postres antiguos.
Para una comunión o boda, nos gustan las mesas sin demasiados colores, los colorines los dejamos para las fiestas de cumpleaños.
Os mostramos aquí una que hemos preparado aprovechando la época de pascua con conejillos de porcelana repartidos por la mesa: 
Vamos por partes:
En primer plano, vasitos de pannacotta con miel, detrás grissinis de aceite de oliva bañados de chocolate blanco con perlitas de plata. Detrás de los grissinis, se atisban (se ven mejor en la foto de toda la mesa) monedas de chocolate blanco con caritas. A la derecha, la galleta de Pegamento y cucharas, un niño mirando a la luna con las manos en las rodillas.
A la izquierda: sequillos, detrás de ellos, una tarta de chocolate con nata cubierta de fondant y adornada únicamente con claveles y rosas de pasta de azúcar. En primer plano a la derecha, pétalos de galletas de mantequilla formando una flor.
De nuevo la tarta central y los pétalos de galletas de mantequilla y a la derecha, botellines de leche fresca con canela.
Delante de los botellines de leche con canela, pretzels salados bañados de chocolate blanco y bolas de coco de distintos tamaños sobre una cama de azúcar moreno en grano. En la misma bandeja de los botellines hay unos pastelitos bundt de mantequilla. Lo puedes apreciar mejor en la imagen de conjunto.

¿Qué te parece? Dínoslo, nos encantan vuestros comentarios.



